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Autor Tema: EL MANUSCRITO THIEDE Y LA DATACION DEL EVANGELIO SEGUN MATEO  (Leído 1674 veces)

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Desconectado HugoAndrade

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EL MANUSCRITO THIEDE Y LA DATACION DEL EVANGELIO SEGUN MATEO
« en: Domingo 25 de Abr, 2010, 20:00:10 pm »
EL MANUSCRITO THIEDE Y LA DATACION DEL

             EVANGELIO SEGUN MATEO

 

 

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            En 1901, el reverendo Huleott compró en Egipto tres pedazos de manuscrito que regaló a su antiguo colegio,  el Magdalen College, de la Universidad de Oxford. En principio fueron fechados en los años 180-200 y contienen fragmentos del Evangelio según Mateo,. capítulo 26 y en concreto el episodio acerca del ungimiento de Jesús en casa de Simón.

 

            Thiede, director del Instituto de Investigación Epistemológica Básica de Paderborn (Alemania) tuvo la oportunidad de verlos en la biblioteca del citado Colegio durante una fiesta familiar en el año 1994. Los fragmentos le fascinaron y los y posteriores visitas pudo volverlo a examinar y escribir su tesis.

 

            Esta fué publicada por el Times en la Nochebuena de ese mismo año. Su tesis es que esos trozos de pápiros datan del, año 80.

 

            Esta nueva datación iba a tener efectos revolucionarios. Como era de prever, causó una gran polémica. Especialmente virulentas fueron los estudiosos cercanos a las "escuelas liberales". Estas escuelas se hayan cómodas con fechas de composición de los libros del Nuevo Testamento tardías. Ponen en duda la autenticidad de los Evangelios e incluso llegan a afirmar que algunos evangelios gnósticos de los siglos II al IV son más fiables que los canónicos. Para ellos, fechar un manuscrito de Mateo en los años 80 es romper todo su esquema teológico y de trabajo.

 

            Muchos teólogos continúan escandalizándose por la franca sugestión de que las antiguas fuentes son tempranas y razonablemente fiables y dignas de confianza. Prefieren la noción de que los Evangelios son creaciones de comunidades tradías; textos legendarios que pueden interpretarse libremente por los teóricos de nuestro tiempo. Presentándose como historiadores, muchos teólogos emplean métodos que a menudo difieren mucho de los investigadores sin prejuicios de la Historia.

 

            De todas las maneras hay que reconocer que hay autores liberales, tal como A.T.Robinson que en su libro "Redating the New Testament" propone para todos los libros del Nuevo Testamento fechas anteriores al año 70.

 

            Para justificar fechas tardías, las escuelas liberales parten de ciertas presunciones, que carecen de base real. Son más mitos que se han instalado en las tesis que argumentos fundados y contrastados. Vamos a ver algunos de los más importantes:

 

            Uno de ellos es presuponer que todos los cristianos de primera generación esperaban una inminente Segunda Venida de Cristo, y por lo tanto no tenían motivos para reunir y publicar relatos acerca de la vida y enseñanzas del Maestro. Sólo cuando el tiempo les desengañó y esta esperanza se desvaneció es cuando se vio la necesidad de escribir e incluso entonces dando una concepción teológica distinta.

 

            Para ello citan algunos textos, como Marcos 9:1 " De cierto os digo que hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte hasta que hayan visto el reino de Dios venido con poder". El texto parece indicar que algunos de los allí presentes estarían vivos cuando Jesús volviera por segunda vez, y abonar de esa manera las tesis liberales. Pero una lectura imparcial del contexto nos da la clave. Los versículos siguientes nos hablan del episodio de la transfiguració n, ocurrido "seis días después" (9:2); y donde se cumple lo prometido por Jesús en 9:1. Allí, Pedro, Jacobo y Juan vieron a Jesús transfigurado y su gloria. Esta tesis es avalada por uno de los testigos: Pedro. En  II Pedro 1:16-18 dice: "Porque no os hemos dado a conocer el poder y la venida de nuestro Señor Jesucristo siguiendo fábulas artificiosas, sino como habiendo visto con nuestros propios ojos su majestad. Pues cuando él recibió de Dios Padre honra y gloria, le fue enviada desde la magnífica gloria una voz que decía: Este es mi Hijo amado, en el cual tengo complaciencia. Y nosotros oímos esta voz enviada del cielo, cuando estabamos con él en el monte santo".

           

            Por cierto, autores como Strauss, en su "Vida de Jesús" afirman que el episodio de la Transfiguració n es medio mítico de igualar a Jesús con Moisés.

 

            Otro texto muy socorrido es Mateo 10:23 "...porque de cierto os digo que no acabareis de recorrer las ciudades de Israel antes de que venga el Hijo del Hombre". A mi juicio este texto se refiere a la expulsión y persecución que iban a ser objeto los discípulos y primeros cristianos y que Jesús esperaba que ellos aprovecharan la oportunidad  de ir de ciudad en ciudad para predicar y evangelizar.

 

            Es más, al describir este "circuito de huida" y limitarlo a las ciudades de Israel (10:5 "...por camino de gentiles no vayáis...); excluía la ciudad no judía de Pella, en la Transjordania. Sabemos que a esta ciudad huyeron los cristianos en el año 66, siguiendo las instrucciones que el Señor había dado cuando profetizó acerca de la destrucción del Templo. Mateo no habría escrito 10:23 si la huida a Pella hubiera tenido ya lugar cuando escribió su Evangelio. Por tanto hay que fechar a Mateo antes del año 66.

 

            Para terminar,. Pablo que escribió I Tesalonicenses sobre el año 50 escribe en  5:1-10 unas palabras para  advertir cuanto a especulaciones o fantasías acerca de una inminente Parusía.

 

            En suma, está lejos de demostrarse que los primeros cristianos creyeran que la citada Segunda Venida fuera a producirse en ese momento. Y además hay que añadir que de ser así, quizás esa esperanza hubiera estimulado aún más la recopilación y difusión de las palabras de Jesús. En la actualidad tenemos el ejemplo de sectas tales como los "Testigos de Jehová" que al creer cercano ese fin del mundo incrementan sus actividades editoriales.

 

            Otro de los "mitos" de las escuelas liberales es creer que la doctrina de la divinidad de Jesús corresponden a una interpretació n posterior de la iglesia cristiana. Piensan que los apóstoles y la primera iglesia cristiana no pensaban que Jesús fuera Dios, sino que fue una idea que evolucionó. Por ello se sienten tremendamente cómodos cuando se fecha el Evangelio de Juan en el siglo II. Lo cierto es que referencias a la divinidad de Jesús las encontramos en todos los Evangelios y tampoco faltan en los escritos cristianos más antiguos, como las cartas de Pablo (por ejemplo en I Corintios, año 55). Lejos de ser una proyección idealizada de los primeros cristianos, la evidencia demuestra que esa era su genuina creencia.

 

            Otro punto mitico es el referente a las "profecías escritas después del evento". Por ejemplo: como Jesús no podía predecir la destrucción del Templo y los acontecimientos que se desarrollaron, entonces hay que llegar a la conclusión de que los Evangelios donde se narra estos hechos son posteriores al año 70, fecha donde suceden. A Marcos se le excluye de esta "norma" al aparecer la profecía de forma algo más abreviada. Yo creo que Marcos en cualquier caso escribe de manera muy clara: "¿Ves estos grandes edificios?. No quedará piedra sobre piedra. que no sea derribada?" (Mc 13:2).

 

            Por cierto, autores de renombre como Gunther Zuntz, profesor de griego helenista de la Universidad de Manchester lo fecha en el año 40. Yo creo que esta fecha es muy exagerada, y que Marcos es posterior a ella en 15-20 años. Por  una parte hay que recordar que Marcos es ayudante de Pedro y que su Evangelio son los recuerdos de Pedro. Se piensa que Marcos lo escribio poco antes de la muerte de este apóstol, como una especie de testamento espiritual. Por otra parte, aunque algo más corto, el Evangelio de Marcos es muy elaborado, y detalla muy bien los acontecimientos.

 

            Hay antecedentes de la destrucción del Templo en el Antiguo Testamento, y además hay otras referencias a este evento profetizadas por Jesús en textos que los liberales admiten. Incluso se haya en "Q". Por otra parte, si Jesús es quien dijo ser, no es extraño (sino todo lo contrario) que anunciara sucesos por venir y que estos se cumplieran. Recorrer el camino al revés es lo mismo que decir que los primeros cristianos era una banda de mentirosos y farsantes, pues escribir como profecia lo que era ya un hecho cumplido no tiene otra calificación.

 

            También se dice que Mateo tiene que ser de una composición muy tardía (por lo menos del año 80) por cuanto es el único Evangelio que hace referencia a la "Iglesia ", Lo cierto es que esta palabra ya aparece en la Septuaginto, la traducción de la Biblia hebrea al griego, usada en el tiempo de Jesús; y en referencia al "qahal", la congregación o comunidad del pueblo de Dios. En otras palabras, se trataba de una palabra y de un concepto que ya existían antes de Jesús. Que Jesús empleara esa palabra era algo que cabría esperar, que era natural a su función de Mesías y fundador de una comunidad mesiánica donde se viven los valores del Reino de Dios. Que la "ecclesia" o Iglesia historicamente se haya desviado de su misión, es problema aparte.

 

            Todas estos "mitos" están desarrollados y llevados a sus últimas conclusiones por escritores tales como el periodista Pepe Rodriguez, en su libro "Mentiras Fundamentales de la Iglesia Católica ", el cual escribe en base a los datos que ha recogido de autores pertenecientes a estas tendencias.

 

            En referencia a Mateo, escribe: " El origen más probable del Evangelio de Mateo, en su redacción actual, se remonta hacia el año 90 d.C, en Egipto, donde existía una numerosa población judía..." (pág 84 de la obra citada). Y las razones son "las referencias a la destrucción de Jerusalén en el año 70 d.C, el papel de la Iglesia y de la disciplina eclesiástica y el retraso del Segundo Advenimiento y a los testimonios de persecución de las autoridades romanas.

 

            Para desmentir estas teorías, el Papiro Thiede para mí tiene un valor comparable a los rollos del Mar Muerto. Si este pápiro estaba en Egipto en el año 80, hay poderosas razones para creer que el Evangelio según Mateo fue escrito entre los años 40-50; y las tesis liberales caen por su propio peso.

 

LAS ABREVIATURAS SAGRADAS

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            En este manuscrito tan antiguo encontramos referencia a la "abreviatura sagrada". Hay dos ejemplos de ellos en el pápiro Thiede:

            ***** En el fragmento 3, recto, línea 2.

            ***** En el fragmento 1, recto, línea 1.

           

            Vamos a explicar lo que es una "abreviatura sagrada". Se trata de abreviaturas de ciertas palabras, costumbre común en los manuscritos clásicos. La iglesia primitiva (desde luego antes de la huida a causa de guerra que culminó con Jerusalén) introdujo un sistema de abreviaturas o contracciones de nombres y palabras relacionadas con Jesús, Dios y el Espíritu Santo, empezando por estas mismas palabras:

           

            # Jesús (iesous) se convirtió en "JS" (IS=iota+sigma en griego).

            # Dios (theos) se convirtió en DS (THS=theta+sigma en griego).

            # Espíritu (pneuma) se convirtió en "SPR" (PNA+pi+nu+alpha en griego).

 

            Las palabras asociadas a la Divinidad adquirieron su categoría sagrada a través de esas abreviaturas:

 

            # Señor (Kyrios) podía aplicarse a personas muy alejadas de la Trinidad. A Nerón lo llamaban kyrios -por poner un ejemplo-. Pero en cuanto esta palabra se escribió KS, se convirtió en un nombre divino, pues se refería al Señor bíblico. El papiro Thiede (también llamado Magdalena) nos proporciona un ejemplo: kyrie (¡Señor!) en el texto de Mateo 26:22, se escribe KE. El segundo fragmento se refiere a Mateo 26:10 y contrae Jesús (iesous) por IS.

 

            Por supuesto que  la utilización de estas abreviaturas sagradas reflejan una posición teológica. Los escribas importaron la costumbre grecorromana y judía de las abreviaturas en los registros escritos del cristianismo no por pereza o para ahorrar espacio, sino para hacer una afirmación. De esa manera proclamaban que Jesús es Dios.

 

            Dada la antiguedad del pápiro centro de nuestro estudio, podemos estar seguros de que los cristianos antes del año 70 creían que Jesús era el Hijo de Dios.

 

 

            Que estas contracciones no fueron resultado de un invento aislado de un escriba lo vemos en la idea de que el sistema era demasiado complejo para que los escribas corrientes lo apliacaran sin reglas o sin un ejemplar autorizado. Es por esta razón que hay evidencia de que el sistema se adoptó por la iglesia madre de Jerusalén antes de los eventos de la guerra contra Roma del año 70.

 

            Leer y escribir, comprender las palabras, los signos y los símbolos no era una actividad de la élite y sus servidores. Era común que una persona leyera un texto en voz alta y que otros le escucharan, y ello no debido a la analfetizació n, sino porque las copias eran escasas. La experiencia actual en la que cada persona que lo desea puede tener una Biblia refleja un desarrollo muy reciente en la lectura de las Escrituras. Todavía hay ordenes religiosas como los benedictinos que durante sus comidas uno lee un texto escogido y los otros escuchan en silencio.

 

            En el Nuevo Testamento encontramos muchas referencias a personas que leen o recitan:

 

            Jesús mismo no da ejemplo en Lucas 4:16-19 donde desarrolla un texto del profeta Isaías 61:1-2. El supone que sus oyentes han escuchado la Torá y los Profetas: "¿No habéis leído lo que dijo David?, pregunta a los fariseos (Mt.12:3). O; "¿No habéis leído en la Ley...?" (12:5)...entre otras muchas ocasiones. En Juan 19:20 se nos comenta en referencia al cartel que pusieron en la cruz que "muchos de los judíos leyeron este título..."

 

            En el episodio del eunuco etiope (el Ministro de Hacienda" de ese reino) observamos que regresando de un viaje a Jerusalén iba leyendo al profeta Isaías (Hechos capítulo 8). Felipe le pregunta: ¿Pero entiendes lo que lees?. La respuesta negativa del etíope no refleja que fuera analfabeto, sino que tenía necesidad de que alguien le explicara el texto. El rollo de Isaías estaba en manos del tesorero etíope, es decir, de un país que ni siquiera pertenenía al Imperio Romano, estaba escrito posiblemente en griego. En esa lengua él y el galileo Felipe se entendían leyendo y hablando acerca de Isaías en una lengua común.

 

            Hay más ejemplos: "...los que fueron enviados descendieron a Antioquía y reuniendo a la congregación, entregaron la carta; habiéndola leído,  se regocijaron por la consolación" (Hechos 15:30-31). O en II Corintios 1:13  "...no os escribimos   otras cosas de las que leéis o también entendéis...". Hay una bendición prometida: "Bienaventurado el que lee las palabras de esta profecía" (Apocalipsis 1:3).  Los argumentos de Pablo se comproban cuidadosamente por los judíos en Berea que "recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así" (Hechos 17:11).

 

            En todo el Nuevo Testamento vemos que la habilidad de escribir es tratado como algo muy corriente. Incluso Jesús, que se contenta habitualmente con predicar y enseñar, escribió una vez: "Jesús, inclinado hacia el suelo, escribía en tierra con el dedo" (Juan 8:6-8). Zacarías, el padre de Juan el Bautista pide una tableta y escribe en ella que su hijo se llame Juan. Incluso se ha señalado la posibilidad de que Mateo fuera taquigrafo.

 

            En resumén; cabe suponer que las comunidades primitivas de Jerusalén y acaso Antioquía desarrollaron y autorizaron el cambio de formato de rollo al códice y la introducción de los "nombres sagrados", a más tardar en los años 70 del primer siglo.

 

            El contexto del Nuevo Testamento es el de una sociedad multilingue. De alguna manera pasa como con el actual Israel: mucha gente habla (por lo menos) el hebreo y el inglés.

 

            Hay muchos ejemplos en los que brilla una aguda percepción de la lengua y la cultura griega (o helenística). Betsaida, la ciudad donde crecieron Simón (Pedro) y su hermano Andrés, pertenecía al reino del tetrarca Filipo, que se había esforzado por helenizar la región. Los nombres personales indican la popularidad de estas medidas: Andrés es un nombre griego y hasta Simón es bicultural.

 

            El propio Jesús se crió en Nazaret, a sólo seis kilómetros  o a hora y media de camino de Séforis, la cual estaban reconstruyendo en la juventud de Cristo como capital de Galilea. Es más que probable que la educación formal de Jesús hubiera tenido lugar allí. Algunos especialistas sostienen que Jesús y su padre, José, ambos

           

            Hay que decir que la palabra griega tecton de Mateo 13:55 no significa "carpintero", como mal se traduce en muchas Biblias, sino constructor, Podemos todavía hoy reconocer este origen en nuestro moderno término "arquitecto", el "archi-tecton", por decirlo así.

 

            Seforís era un lugar profundamente helenizado. Lo demuestran las inscripciones de la época, así como el magnifico teatro construido allí cuando Jesús era joven. Incluso en Palestina, las obras teatrales se representaban sólo en griego, para una población que hablaba griego. El teatro de Soforís tenía cabida para cinco mil personas, en una ciudad de veinticinco mil. El dato es elocuente. Podemos estar seguros de que cierto dominio del griego eera común por debajo de las capas altas de la sociedad judía del siglo I en Galilea, región de Jesús y los discípulos.

 

            La lengua natal de Jesús era el arameo y sabía leer hebreo. De esto último encontramos pruebas en Lucas 4:16-30, donde desenrrolla un rollo de Isaías, lo lee y lo interpreta.

           

            También tenemos pruebas de que hablaba griego. En el incidente de su encuentro con la mujer sirofenicia "en la región de Tiro" (Marcos 7:24-30) ofrece una información luminosa en 7:26 "y la mujer era de habla griega". Así, el Evangelista nos relata que la conversión de la mujer con Jesús fue en griego.

 

            Por cierto, en el incidente donde Jesús llama a los fariseos "hipócritas". La palabra significa "actores" y por tanto, personas que representan un papel. Podemos suponer que Jesús derivó esta palabra, raramente empleada antes de su tiempo en su sentido figurativo de su experiencia como asistente al teatro de Séforis.

 

            Por otra parte, Pablo que era un judío culto de origen fariseo fue capaz de citar autores griegos cuando le pareció oportuno:

 

            ***** Arato en Hechos 17:28.

            ***** Menandro en I Corintios 15:33

            ***** Epimenides en Tito 1:12

 

¿QUE SABEMOS DE MATEO, EL AUTOR?

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            La tradición más antigua de que disponemos lo identifica como Leví-Mateo, llamado por Jesús cuando estaba en su puesto aduanero cerca de Cafarnaum (Mateo 9:9 y paralelos). Era más que un simple "recaudador de impuestos". Era un  telones, término que en griego podía emplearse para referirse a un funcionario de un puesto de aduanas. En su caso, estaba encargado de un punto importante de cruce de fronteras. En Cafarnaum se cobraban dos impuestos. Uno era la tasa que los pescadores tenían que pagar en tiempo de los romanos. El otro era el impuesto de la frontera terrestre, que se cargaba a las mercancías transportadas por la Via Maris , importante ruta comercial entre Damasco (a noventa kilómetros en su interior) y el Mediterráneo. Esta ruta cruzaba los dominios de Felipe el Tetrarca y tocaba la frontera con el territorio galileo de Herodes Antipas adyacente a Cafarnaum donde había también un cruce que conducía a Tiro y Chorazin.

 

            Mateo era un funcionario de aduanas influyente, tal vez incluso el arrendatario del puesto aduanero, de acuerdo con las prácticas burocráticas de la época. Lucas , menos reticente en su descripción del personaje que el propio Mateo podía serlo, subraya la riqueza y posición de Leví-Mateo al describir una escena después de su llamada (Lucas 5:29). Mateo debía disponer de recursos financieros y seguro que hablaba correctamente el arameo y el griego. Algunos han sugerido que otra de sus habilidades era el escribir en taquigrafía.

 

            Debido a su posición como telones se veía despreciado y rechazado por la sociedad judía ortodoxa. A Jesús mismo lo criticaban por mezclarse con gente así (Mateo 9:11).  Este Evangelio es especialmente duro con los "hipócritas"  (Mateo 13.. Su padre se llamaba Alfeo (Marcos 2:14). El Nuevo Testamento no habla de lo que hizo después de la Resurección. La última vez que se le menciona es en Hechos 1:13, cuando la reunión en el  "aposento alto" de Jerusalén.

 

            Cuarenta años después de la redacción de Hechos, el teologó e historiador Papías menciona a Mateo, y es allí donde encontramos que se le atribuye el Evangelio que lleva su nombre, cosa de la que no se dudó nunca en la iglesia primitiva.

 

            Incluso con ser un autor de un Evangelio, Mateo se considera un servidor o "ministro de la palabra" como adecuadamente le dice Lucas (Lucas 1:2). Un servidor, no un maestro de modo que no había ningún "culto a la personalidad". Nadie escribió una biografía de Mateo y no sabemos lo que sucedió más tarde. Por escueto que sea este esbozo, es mucho más de lo que sabemos de numerosos autores clásicos. Es una combinación de pruebas arqueológicas y circunstanciales, que constituyen el material habitual de los especialistas de los clásicos, de quienes se espera que con escasos datos rescompongan un mosaico hecho trozos. Estos fragmentos de Mateo encajan en la información hasta ahora reunida acerca del Evangelio y de su contexto.  No hay pruebas fiables, filológicas, arqueológicas e históricas que permitan desafiar la tesis de que los fragmentos del pápiro Thiede datan de antes del año 70.

 

 

 

 

CONCLUSION Y APLICACION

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            A la luz que da este papiro podemos decir con certeza que Bultmann y en general los teólogos modernistas se han equivocado. Los autores de los Evangelios oyeron mucho más que "débiles murmullos de la voz de Jesús". De hecho, los primeros lectores de Mateo pudieron haber escuchado las mismas palabras que el predicador nazareno dijo en sus pláticas, pudieron escuchar las parábolas cuando se explicaron por primera vez...

 

            Esto tiene repercusiones más allá de la erudición bíblica. Vivimos en una época consumida por la duda, que aspira desesperadamente a la certidumbre. En Occidente hay una busqueda titubeante -en todo el horizonte político- de nuevos valores o maneras de restablecer la tradición moral judeo-cristiana. Reina una gran descofianza hacia el secularismo y su aversión por una moral definida. Hay un deseo de ideas y políticas que afirmen algún tipo de marcoi moral. Dicho con palabras del Wall Street Journal, existe un deseo de "barandillas protectoras", de certezas que nos guarden de la anarquía moral.

 

            Las preguntas clave formuladas por el hombre corriente de hoy sobre los valores de la familia,  la tolerancia, el  crimen y el  castigo, el  deber y las libertades ...no son muy  distintas de las preguntas formuladas a Jesús hace casi 2000 años. El Nuevo Testamentom sigue siendo un texto fundamental para quienes buscan las respuestas a estos problemas básicos de la experiencia humana.

 

            En este contexto, la nueva datación de los Evangelios, proceso que apenas ha comenzado ern serio, puede parecer una empresa apropiada para nuestro tiempo y para el estado de ánimo del final del milenio.

 

            Hay buenas razones para suponer que el Evangelio de Mateo se escribió no mucho después de la crucifixión y con  seguridad, antes de la destrucción del Templo en el año 70. Hay un importante movimiento de reevaluación académica para fechar todos los Evangelios en fecha mucho más temprana de lo que hasta ahora se admitía.

 

            Es cierto que ningún científico puede afirmar que los Evangelios son verídicos, pero si pueden afirmar que son auténticos.

 

            Si esto es así, la fosa entre el Jesús de la historia y el Jesús de la fe no es tan ancha como los académicos han sostenido y los cristianos han temido.

 

            "Cuando lees las palabras de Dios- escribe Soren Kirkegaard- has de estar diciéndote constantemente: "Me habla a mí y acerca de mí...". Nadie que estudia este tema por un tiempo puede dejar de sentirse emocionado y desafiado por él...


Fuente: Me lo envío Arbizu
Con todo, yo me alegraré en Jehová,
    Y me gozaré en el Dios de mi salvación.