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Es la primera vez que escribo sobre los hombres…., hombres que siempre se caracterizan por…

—¡Señor, te bendigo porque me permitiste ser un leproso! La enfermera, extrañada, le protestó: —Pero…¿cómo…

Un niñito que jugaba un dí­a con un jarrón muy valioso metió su mano dentro…