dsfsd

El soldado, quien finalmente regresaba a casa después de la guerra, llamó a sus padres…

—¡Señor, te bendigo porque me permitiste ser un leproso! La enfermera, extrañada, le protestó: —Pero…¿cómo…

Un joven, que no sabí­a que hacer con tantos problemas, oraba en su cama, y…